Vivimos en un mundo en permanente cambio. La educación, sin embargo, parece no haberse apuntado a esa corriente de cambio. Estamos inmersos en la ya conocida como la sociedad de la información. Todos los sectores poco a poco se han ido apuntando a las nuevas tecnologías, las empresas hace ya años ofrecen sus servicios a través de internet, incluso ya se pueden adquirir determinados servicios a través de las redes. Pero en el sistema educativo actual seguimos anclados en el pasado y no avanzamos. Todavía hoy la enseñanza se realiza de forma unidireccional: los maestros transmiten y l@s alumn@s se limitan a ser mer@s oyentes.
Este sistema educativo debe cambiar ya. Lo exige así la sociedad y l@s alumn@as. Desde la escuela se pretende formas a las personas para su adaptación al mundo adulto y profesional. La realidad fuera es otra bien distinta a la que se enseña en la escuela. En las escuelas se debe contar desde ya con las nuevas tecnologías, no como un simple apoyo para ese docente transmisor de conocimientos, sino como una herramienta que realmente sirva para construir conocimiento entre tod@s. L@s alumn@s deben dejar de ser personas pasivas y ser considerad@s como co-constructor@s de conocimiento; deben ser seres participativos y reflexivos, críticos con el sistema. El profesor no debe ser más que una mera guía en este proceso.
Pero para que esta realidad se produzca hay que cambiar el sietema educativo partiendo desde la base. La formación debe extenderse al profesorado, el profesorado debe aprender a manejar las Nuevas Tecnologías. Un maestro no puede ser analfabeto en la sociedad de hoy. Si realmente queremos cambiar el mundo, hagámoslo entre tod@s